
Una farmacia con historia
Por el año 1953, mis jóvenes abuelos, Eduardo Mosquera (farmacéutico) y Elvira Tuñas, dos farmacéuticos que se conocieron en Santiago, abrieron la farmacia en el pueblo de Mera, perteneciente al municipio de Oleiros, muy cerca de A Coruña.
Fueron boticarios maravillosos, cuidadores, amables, muy profesionales y volcados en sus vecinos, a quienes ayudaban con cercanía, amor y entrega. Realizaban una atención farmacéutica integral que iba mucho más allá de la dispensación, dedicándose en cuerpo y alma hasta el final de sus vidas.
Eduardo fue director del laboratorio del balneario de La Toja y ya en aquellos tiempos elaboraban cremas para el acné, tónicos antiedad y lociones anticaída. Probablemente, esa herencia es la que despertó en mí el interés por la dermocosmética. Tampoco quiero olvidar su conocimiento en formulación magistral.
Hoy, yo su nieta, los honro cada día que levanto la verja con la misma alegría y entusiasmo de aquel matrimonio de jóvenes que estuvieron sirviendo a Mera durante tantos años.
Quién soy
Marta Viguera
Yo soy Marta, farmacéutica de cuna. Siempre quise ser lo que fue mi abuelo. Siempre amé su profesión, tal y como él la entendía.
“Martiña”, me decía: “Cuidar a los vecinos va más allá. Ama lo que haces y serás feliz siempre”.
Nací en La Coruña, pero mi vida, amistades, familia, colegio y facultad transcurrió en Madrid hasta que aterricé en Mera. Tuve una infancia feliz; en vacaciones veníamos a Mera, a la farmacia, mi hermana y yo, felices.
Como no podía ser de otra manera, estudié Farmacia en la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
Al terminar, realicé una tesina en Aarhus (Dinamarca), en Biología Molecular. Allí, distintas circunstancias me llevaron a volver para ayudar a mis abuelos: yo crecía y ellos se hacían mayores.
Con 24 años, recién llegada, decidí quedarme. Era joven, pero tenía claro que quería ser una “boticaria de pueblo”.
Y aquí estoy, en Mera, desde entonces, disfrutando de mi vida y de mi trabajo.
Desde el año 1998, he crecido mucho como persona. Era muy joven cuando me hice cargo de una oficina de farmacia. Tuve que aprender mucho, hacerme a una nueva vida de pueblo, con mucha responsabilidad, pero como me gustaba tanto lo que hacía y hago, fue y es maravilloso.
Durante estos años, personalmente, maduré mucho. Me casé con Alberto, mi apoyo, y tengo una niña, Olivia, que es un cielo.
Profesionalmente, me dedico en cuerpo y alma a la farmacia y a la comarca donde vivo. Siempre he considerado la importancia de estar al día; por eso estudié tres másteres:
- UNED: Nutrición y suplementación
- UNED: Educación sexual y sexología, experta en menopausia
- Postgrado en dermocosmética y suplementación
Esto me permite poder ayudar más y mejor a mis pacientes de forma integrativa.
En el año 2021 se realizó la última reforma integral de la farmacia. Da gusto verla; es un gusto trabajar en ella y, por lo tanto, que estéis a gusto cuando venís



Qué podemos hacer por ti
El mejor equipo
Sin mi equipo nada sería posible. Son un “10”. Me acompañan desde hace 23 años.
Dolores, farmacéutica, se vuelca en ayudar a los pacientes. Conocedora de la farmacología, no se le escapa ni una. Sabe muchísimo de farmacia. Es súper trabajadora, responsable y cariñosa.
Bibi es técnica, súper empática y resolutiva. Han crecido conmigo, con la farmacia y con el pueblo.
La última incorporación, hace 5 años, es Ainara, técnica, muy vital y entusiasta. Es además maquilladora.
El equipo es marca y es la mejor marca que tiene la farmacia de Mera. Nos compenetramos, nos ayudamos y apoyamos. Somos familia y eso se nota al cuidar a todos los que venís






